Después de 40 años se abrirá el camino a una nueva Constitución nacida en democracia

Intervención de la Senadora por la Región de Valparaíso, Isabel Allende Bussi, en sesión de Sala del Senado, sobre la histórica Reforma a la Constitución actual, que posibilitará la realización del Plebiscito para tener una nueva Constitución para Chile, elaborada en democracia.
0
280

Señor Presidente:

La presente, es la discusión más relevante en nuestra historia. Por fin, luego de 40 años, se abrirá el camino a una Nueva Constitución nacida en democracia, por un órgano elegido por la ciudadanía que cumpla con dicho fin.

Todas las constituciones de nuestra vida republicana han sido hechas entre cuatro paredes, por comisiones de expertos.

La Constitución que nos rige hoy se realizó en dictadura, -conocida como la Constitución del 80- con una Comisión compuesta solo por “hombres”, la cual fue sometida a un plebiscito sin padrones electorales. Este fue el origen ilegitimo que forjó un sistema de cerrojos, que no permite que las mayorías se representen. Esta misma Constitución crea quórum supramayoritarios, además del control de las leyes aprobadas por el Congreso, actuando como una tercera cámara, que funciona a través del Tribunal Constitucional, que ha vetado importantes avances. Estas formas de control son las que aseguran que los cambios no hayan podido empujarse.

Sé que para algunos la Constitución se legitimó con la reforma de 2005. Pero dicha reforma si bien sacó enclaves autoritarios, aún mantiene un sistema subsidiario, en que el Estado no garantiza los derechos sociales más básicos, y que cualquier cambio sustancial siempre ha tenido la oposición de la derecha.

Esto fue lo que explotó el 18 de octubre, dejar los derechos sociales al libre mercado que discrimina según el bolsillo del usuario. Chile nos dijo que no quiere seguir viviendo bajo este sistema crea desigualdades y abusos.

En abril tendremos un plebiscito en que se decidirá si las chilenas y chilenos quieren o no una nueva constitución y cuál será el mecanismo: una convención constitucional electa por el 100% los ciudadanos, que esperamos sea la opción que gane y que corresponde a una asamblea constituyente, o el otro mecanismo, que es la convención mixta.

La Asamblea Constituyente ha sido una pelea de larga data. Recordemos al Presidente Eduardo Frei Montalva, quien en 1980 la propuso frente al fraudulento plebiscito de ese año. También durante todos los años 80, las y los jóvenes universitarios, las mujeres y los trabajadores en cada una de sus intervenciones, durante la dictadura, siempre solicitaban Asamblea Constituyente.

En 2013, un grupo de ciudadanos se organizó para marcar AC en las cédulas electorales. La Presidenta Bachelet que tomó la posta y que desgraciadamente no se concluyó ese proceso.

Por último, los alcaldes que hace pocos días llevaron a cabo una exitosa consulta ciudadana que tuvo una amplia participación de más de dos millones de vecinos y vecinas que respaldaron en un 90% la idea de una nueva Constitución.

En nuestra región hubo consulta en 30 de las 38 comunas con más de 250.000 personas votando, alcanzando un altísimo porcentaje de participación tanto en Viña del Mar y Valparaíso. Esto nos habla de un profundo deseo de participación, no basta sólo un sistema de representación. La gente quiere ser partícipe, quiere ser escuchada, quiere que su voz se oiga. De eso no tenemos ninguna duda.

Hoy el pueblo que se manifiesta en las calles ha hablado de la necesidad de una nueva constitución. Esta reforma se debe a ellos y a su gran movilización. Pero también quiero señalar que valoramos el trabajo de los partidos políticos y de los parlamentarios que lograron concretar este acuerdo, que nos va a permitir alcanzar esta nueva Constitución, como las reglas básicas de convivencia, como la Casa única de nuestra sociedad.

Pero aún tenemos desafíos. Debemos asegurar que la misma sea paritaria. Somos la mitad de la población del país, pero pese a esto, las mujeres hemos estado excluidas en las decisiones políticas, por largo tiempo.

Ejemplo de esto incluso, a pesar de la reforma constitucional que nos permite llevar el 40% de las candidaturas, logramos pasar del 6% al 22% en el Congreso, siendo el 51% de la humanidad, que nos muestra que nos cuesta mucho más, dada la subsistencia de los sistemas patriarcales que siempre nos han invisibilizado y excluido a las mujeres.

Por esta razón, diversas senadoras -todas las de oposición- acompañadas de senadores, presentamos la indicación que reitera la posibilidad de reponer la paridad de género, en la Comisión de Constitución. Al mismo tiempo queremos decir que reconocemos al movimiento feminista que ha impulsado esto y sería muy importante lograr algo inédito como una convención en que los constituyentes sean paritarios, que termine esta injusta discriminación por la violencia de género y cultural.

Porque también necesitamos la representación de los pueblos originarios, que han estado postergado y que no hemos sido capaces de reconocer su condición en nuestra constitución, y esperamos alguna vez que tengamos un avance y lleguemos a la multinación.

Porque tenemos que reconocer a nuestros pueblos aymara, quechua, atacameño o likan antay, diaguita, colla, rapa nui, kawésqar, yagán y mapuche. Sobre todo pienso en la representación de los pueblos de Rapa Nui, tan alejados de nuestro territorio, para que su voz sea escuchada. Nuestros pueblos originarios representan el 12%, y necesitamos avanzar.

Por esto mismo, Presidente creo que esta es una oportunidad histórica para avanzar hacia una nueva Constitución, que vamos a avanzar a lo que corresponde, a la paridad, a un equilibrio a lo menos entre hombres y mujeres, que necesitamos generar esta nueva convivencia que nazca en democracia, que necesitamos abrir este camino para definir qué tipo de sociedad vamos a ser, y esperamos un Estado garantice los derechos básicos, que no ocurre en la actual constitución, que sólo queda en la letra, pero no se cumple.

Por eso, gracias al pueblo que se levantó. Gracias a que tuvimos la capacidad de ponernos de acuerdo, hoy estamos dando una potente señal. Hoy comienza el camino para la creación de un nuevo Estado social de derecho. Hoy avanzamos hacia una nueva Constitución. No debemos tener miedo a ampliar la democracia.

He dicho, señor Presidente