Por Un Estado Social De Derechos
XXV Congreso Internacional Socialista
&ldquo:Por un Mundo en Paz, con Igualdad y Solidaridad&rdquo:
3 de Marzo del 2017
Cartagena de Indias, Colombia
Senadora Isabel Allende Bussi
Presidenta Partido Socialista de Chile
Vicepresidenta de la Internacional Socialista
Estimado Presidente Yorgos Papandreau y Secretario General, Luis Ayala
Compañ:eros y compañ:eras miembros del Presidium
Estimados delegados y paí:ses observadores
Quiero partir agradeciendo la confianza que ustedes me han entregado: así: como el apoyo de nuestros tres partidos PRSD, PPD y PS que desde hace mucho tiempo forman parte de la Internacional Socialista, y reconocer el aporte desde un recordado ex Vicepresidente como Anselmo Sule, a los recientes aportes del ex Presidente Ricardo Lagos y la valiosa misió:n desempeñ:ada en Venezuela por nuestro compañ:ero José: Antonio Viera-Gallo.
Gracias al Compañ:ero Horacio Serpa y al Partido Liberal de Colombia por su cá:lida acogida y hospitalidad.
Compañ:eros y compañ:eras:
Nos reunimos hoy, como siempre, con má:s preguntas que respuestas, con má:s desafí:os que recetas. Los fenó:menos sociales son cada vez mas diná:micos, cambiantes y globales, y requieren estrategias novedosas, flexibles y una mirada que supere los má:rgenes de los Estados nacionales.
Es importante participar en esta reunió:n a la que concurren compañ:eros y compañ:eras de tantos lugares del mundo. Es un lugar privilegiado para reflexionar y dialogar sobre el rol de los partidos de la izquierda, la socialdemocracia y el socialismo.
Me alegra que nos reunamos en esta hermosa ciudad que ha sido tambié:n la sede del histó:rico acuerdo que está: cerrando má:s de 50 añ:os de conflicto armado aquí: en Colombia.
Valoramos este reencuentro entre los colombianos, felicitamos al gobierno de Colombia y a la dirigencia de la FARC. Confiamos en que el proceso, en sus pasos sucesivos, continuará: tambié:n con é:xito, pese a los empeñ:os de los enemigos de la paz por boicotearla.
Por ello, celebro que este Congreso de la Internacional Socialista se lleve a cabo aquí:, como expresió:n de nuestra voluntad de apoyar una causa tan fundamental para Amé:rica Latina y el mundo, como es la paz, el fin de la violencia que afectara a tantas familias y comunidades para llegar a un entendimiento entre posiciones que hasta ayer parecí:an irreconciliables.
Vengo de un paí:s que ha sido objeto muchas veces de la solidaridad internacional. Nosotros conocemos bien las adversidades y el inmenso valor de las corrientes internacionales de apoyo. Lo hemos sentido durante la brutal dictadura de Pinochet y tambié:n cada vez que las catá:strofes naturales nos han afectado. Este foro es una oportunidad para dar gracias, una vez má:s.
La Internacional Socialista es la ú:nica entidad de dimensió:n global al contar con representantes de todos los continentes del mundo, y reunir en su seno al mayor numero de partidos y paí:ses, lo que nos obliga má:s que nunca a trabajar creativa y cohesionadamente ante los enormes desafí:os mundiales: y por cierto, desde ya comprometernos a trabajar decididamente por la paridad de genero como corresponde a una organizació:n democrá:tica del siglo XXI.
Estimados Compañ:eros y compañ:eras.
Amigos y amigas:
Vivimos en una é:poca en que ha resurgido el discurso nacionalista y xenó:fobo como una amenaza para la estabilidad mundial.
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca es un reflejo de esto. Su campañ:a para alcanzar la Presidencia de los Estados Unidos se basó: en un discurso proteccionista en lo econó:mico y contrario a la libre circulació:n de las personas. Pero, por sobre todo, en el fomento del miedo y el sectarismo é:tnico y religioso, como parte esencial de su estrategia.
La construcció:n del muro en la frontera con Mé:xico es la má:xima expresió:n de esa peligrosa y agresiva polí:tica. Frente a esto los socialistas debemos cerrar filas en apoyo a los hermanos mexicanos, y actuar con decidida firmeza en esta materia, ante los organismos internacionales y en el debate pú:blico.
Pero no es solo Trump. En Europa la ola nacionalista y sectaria tambié:n ha tenido un importante avance. El Brexit en Gran Bretañ:a y la opció:n presidencial del Frente Nacional en Francia son expresiones de una ló:gica segú:n la cual se puede potenciar de mejor manera una nació:n a partir de su aislamiento.
Esto pone en riesgo la idea comunitaria, civilizatoria, que representa el proyecto de la Unió:n Europea. La integració:n de las naciones de forma horizontal. Tolerancia y con respeto por el otro, es lo que debemos impulsar los socialistas.
Por eso los socialistas no podemos ser indiferentes a los miles de refugiados que buscan re-establecer sus vidas, sus comunidades, fuera de sus naciones destruidas.
Compañ:eros, ¡:el Refugio no es voluntario! Es el resultado de condiciones extremas. Debemos rebelarnos contra la indiferencia de gobiernos y Estados que cierran puertas, y vulneran los derechos má:s fundamentales de mujeres, niñ:os, niñ:as y ancianos, a los cuales una mano humanitaria no les acoge oportunamente.
El Socialismo es Humanismo. Y así: como el refugio no es un acto voluntario, la migració:n es bú:squeda de má:s y mejores oportunidades, y merece nuestro respaldo. El mundo moderno está: construido en base a sociedades integradas por migrantes de las má:s diversas latitudes.
La pregunta y reflexió:n que debemos hacernos los socialistas es acerca de dó:nde nace el respaldo que obtienen en la sociedad estas concepciones que ponen en riesgo la convivencia entre las naciones, el no respeto a los derechos humanos y: en definitiva, la sobrevivencia de la propia humanidad.
La acció:n de los mercados sin contrapeso, la crisis de representatividad y la corrupció:n del sistema polí:tico democrá:tico, la incompetencia de los gobiernos ante las justas demandas de la població:n, así: como los efectos una globalizació:n gobernada con criterios neoliberales &ndash:sin respeto por las identidades particulares y con un enorme impacto sobre amplios grupos sociales vulnerables&ndash: han sido el terreno fé:rtil para el surgimiento de todo tipo de respuestas extremas.
Una tarea inescapable de los socialistas es reconocer cuá:nta responsabilidad tenemos en esto. Sin dar ese paso es difí:cil de imaginar un futuro para nuestra alternativa. El surgimiento de frustració:n y rabia por estos abusos han terminado por dar un respaldo a grupos extremistas de todo signo, que han optado por la violencia, el temor o el populismo para conseguir sus fines.
Hoy, los socialistas muchas veces no contamos con propuestas u opciones de polí:ticas que nos hagan elegibles como fuerza de gobierno en el mundo, y aunque una importante parte de la població:n comparta nuestras ideas, no creen que las podamos representar efectivamente.
Nos enfrentamos al debilitamiento de las democracias representativas, especialmente por el fenó:meno de la corrupció:n y la falta de transparencia e informació:n hacia la ciudadaní:a. Ello genera un amplio rechazo, pero tambié:n un distanciamiento persistente frente a las fuerzas y partidos polí:ticos, disminuyendo tanto la participació:n en los procesos electorales, como en la incorporació:n a la vida pú:blica.
Hoy ya no solo es la pobreza, tambié:n el cuidado del medio ambiente, la escases hí:drica, el crecimiento armó:nico de las ciudades, el desarrollo y la integració:n en paz necesitan de toda nuestra imaginació:n y compromiso.
La aspiració:n de una vida en paz requiere de todos nuestros talentos y convicció:n para terminar con el gran flagelo global del terrorismo, cualquiera sea su expresió:n. El terrorismo no se resuelve con má:s represió:n, proteccionismo y aislacionismo: requerimos promover sociedades integradas, polí:tica y culturalmente. Para el socialismo la paz mundial es nuestro anhelo.
Debemos copar cada espacio de diá:logo multilateral, con alianzas sostenibles en el tiempo que vean en nosotros que el camino, son principios que hacen parte de una comunidad toda, diversa plural y progresista, que derrote en su raí:z el origen de la acció:n criminal.
La regió:n latinoamericana se ve afectada, ciertamente, por estos mismos fenó:menos, pero agravados por el peso de una persistente desigualdad que es un muro contra la justicia. No olvidemos que Amé:rica Latina es la regió:n má:s desigual del mundo.
Por ello, el Gobierno de nuestra Presidenta Michelle Bachelet ha tomado este desafí:o, dando impulso a reformas estructurales con foco en la desigualdad, principalmente en materia tributaria y educacional. No ha sido fá:cil, hemos tenido avances importantes, aunque los costos polí:ticos han sido tambié:n altos, pero era y es una tarea inaplazable.
Chile es hoy menos desigual y má:s justo que en el pasado, y hemos trabajado como una coalició:n de centroizquierda que a pesar de su diversidad interna, ha logrado actuar unida por 30 añ:os, donde los socialistas hemos jugado un rol articulador del que nos enorgullecemos. Como el Partido de Salvador Allende -quien nos legara que la é:tica y la polí:tica van de la mano- sabemos que no se puede sacrificar la libertad en aras a un supuesto desarrollo econó:mico.
Debemos hacer converger: la justicia social a travé:s de un sistema de protecció:n social y el crecimiento econó:mico. Ambos sentará:n las bases para un Estado Social de Derechos sostenible en el tiempo, con mayores niveles de productividad. Ese es un desafí:o central para los socialistas.
No habrá: é:xito en la tarea de superar el neoliberalismo, y avanzar hacia un proyecto alternativo de desarrollo inclusivo que se demanda hoy y que seguirá: demandando profundas transformaciones, si no confluyen amplias fuerzas sociales y polí:ticas que le den sustento, siendo imprescindible una gran alianza de centroizquierda que recoja nuestras mejores tradiciones y valores.
Compañ:eras y compañ:eros, amigas y amigos:
Como izquierda debemos ofrecer un proyecto consistente y cohesionado a escala global. Sin un mensaje global, difí:cilmente podremos ser una alternativa para un nuevo mundo. Sin ello, no pondremos coordinar medidas que detengan la desregulació:n neoliberal que amenaza con un espiral creciente de desigualdad, incompatible con nuestros idearios.
La paz, la solidaridad, la justicia y la cooperació:n son pilares fundamentales en los cuales se basa el pensamiento socialista. Una sociedad y un mundo má:s igualitarios no son posibles sin estos fundamentos.
En Amé:rica Latina el respeto a los derechos humanos y al ejercicio de la democracia plena son cuestiones fundamentales para los socialistas, considerando la experiencia vivida por nuestros pueblos y las dictaduras que sufrimos en anteriores dé:cadas. Si algo aprendimos los socialistas que sufrimos dictaduras, es que el socialismo sin democracia no es socialismo. La noció:n misma de socialismo hoy es inseparable del respeto pleno de los derechos humanos.
Como Internacional Socialista debemos estar a la cabeza, buscando con nuestros principios y convicciones la cooperació:n, expresando solidaridad con los que sufren y enfrentado a los que promueven el odio y el aislamiento. Ese es nuestro deber. Deber, que debemos afirmar con acciones.
El ejemplo de nuestros hermanos colombianos y su proceso de paz nos inspira a seguir adelante.
Muchas gracias.





