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Mi Historia

Isabel Allende Bussi

Nací en Santiago el 18 de enero de 1945, y soy la hija menor de Salvador Allende Gossens y de Hortensia Bussi de Allende. Participé con mis padres de las principales campañas presidenciales y parlamentarias, y desde muy pequeña viví directamente la política chilena. Las innumerables visitas que recibía Salvador Allende en la casa familiar de Guardia Vieja, conocida como “La Moneda Chica”, de los políticos de la época, dirigentes sociales, militantes, artistas e intelectuales nacionales e internacionales fueron siempre compartidas familiarmente.

“Recuerdo las campañas, cuando viajamos y se recorría de Arica a Magallanes, casi pueblo por pueblo, o como el Tren de la Victoria, que la gente ponía cosas en la línea para que parara, aunque no correspondiera y fuera muy tarde, entonces el Chicho se despertaba y salía y saludaba. Eso dejó algo imborrable, porque la identidad que se fue creando era impresionante y eso es lo que se llamaba el allendismo, esa capacidad de dialogar que tenía, de escucharlos a todos, aunque fueran grupos pequeños, siempre los escuchaba”

De la campaña de 1952 tengo recuerdos muy vagos, porque era muy chica, escuchando los resultados en la casa. Para la campaña de 1958 tuvimos una larga gira que duro cinco semanas, entre Puerto Montt, Chile Chico y Chiloé. Incluso en una tormenta, tuvimos que llegar a Bariloche y estuvimos dos días con un gran temporal, pero él era muy alegre, bueno para la talla, vital, y nos mantenía entretenidas. Después, al regreso a Chile, en Chiloé recorrimos en un lanchón y la capacidad que él tenía de pararse, conversar con todos, dialogar, era muy impresionante. Había una marca muy fuerte en él, que atraía a la gente.

Ingresé a la Universidad el año 1962 a estudiar Sociología en la Universidad de Chile. Al mismo tiempo Ingresé al Partido Socialista de Chile y me incorporé a la Brigada Universitaria Socialista del Pedagógico, y allí milité durante toda mi época universitaria.

Al terminar la Universidad, en el año 1967, me incorporé al Instituto de Capacitación e Investigación en Reforma Agraria (ICIRA) y trabajé como profesora auxiliar en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. Durante el Gobierno de la Unidad Popular ejercí como Analista en la Biblioteca del Congreso Nacional, donde me desempeñé hasta El 11 de septiembre de 1973.


El día del Golpe de Estado

La mañana del 11 de septiembre de 1973 recibí una llamada telefónica, muy temprano, de Patricia Espejo, quien trabajaba con mi padre en la Secretaría de la Presidencia, junto a mi hermana Beatriz. En ese tiempo yo vivía en Guardia Vieja, dado que mis padres se habían trasladado a la casa presidencial de Tomás Moro, y él me había pedido que yo ocupara la casa familiar, con mis hijos Gonzalo y Marcia, y con Romilio Tambutti, quien era mi esposo en ese tiempo. Partí en un auto Fiat 600 que tenía, y llegué a La Moneda pocos minutos antes de las nueve de la mañana. 

Mi padre, desde un comienzo, nos dice que no renunciará y que les dará una lección moral a quienes lo están traicionando. Además, después de muchas conversaciones, nos pidió que nos retiráramos antes que comenzará el bombardeo. Él nos decía que teníamos que contar lo que estaba sucediendo y también se mostró muy preocupado porque Beatriz estaba embarazada, y su hija Maya era muy pequeña, al igual que quería que me reuniera pronto con mis hijos. Nunca pensé que esa era la última vez que lo vería. 

“En el rostro de mi padre advertí una mezcla de sorpresa e incredulidad cuando me vio, junto con lo que creo era una íntima satisfacción de sentirse cerca de sus dos hijas, aunque -debo reconocerlo- nuestra presencia lo perturbaba profundamente. Poco después, nos reunió a todos los presentes en el Salón Toesca. Recuerdo de sus palabras la decisión de quedarse en La Moneda, porque ése era su lugar, el que correspondía a un presidente constitucional. Dijo que él no iba a dimitir y que había rechazado las ofertas de abandonar el país. Pidió, en cambio, que sus asesores dejaran el Palacio, ya que no estaban entrenados para usar armas y porque el mundo debía conocer lo que pasaba“.

Salimos con Beatriz, junto a la periodista y Jefa de Prensa de la Presidencia, Frida Modak y a Nancy Julian, esposa de Jaime Barrios, que era el Gerente del Banco Central y se encontraban en La Moneda. De hecho, él es uno de los detenidos desaparecidos del Palacio Presidencial. Desde allí nos dirigimos a la casa de una compañera de trabajo que nos acogió, y esa noche nos enteramos de la muerte de mi padre, y que mi madre había salido de Tomás Moro cuando también bombardearon esa casa, refugiándose en el domicilio de Felipe Herrar, que era el Director del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) en Chile.

El 12 de septiembre mi madre, Tencha Bussi de Allende, asistió al entierro anónimo de mi padre, en el Cementerio de Santa Inés en Viña del Mar, y solo pudo acompañarla mi tía, la Diputada Laura Allende y un primo nuestro. Esa tarde, mi hermana Beatriz, casada con Luis Fernández, diplomático de la Embajada de Cuba, pudo salir rumbo a ese país, junto a su marido, su hija Maya y toda la delegación cubana.

Por mi parte, me comuniqué con el entonces Embajador de México en Chile, Gonzalo Martínez Corbalá, quien inmediatamente vino a buscarme. Llegó en un auto diplomático mexicano grande y negro, que no se usaban mucho, y me recuerdo que nos detuvieron a lo menos unas 8 veces en controles militares, pero Gonzalo Martínez –que era además un hombre muy elegante y buenmozo- bajaba el vidrio y con una voz muy segura decía “soy el Embajador de México y estoy autorizado a circular” y les pasaba el papel por la nariz, que a nadie se le ocurrió leer, por suerte, porque solo autorizaba a llevarme a mí y a mis dos hijos. Finalmente logramos llegar a la Embajada de México, y ahí dejamos a Nancy Julian y a Frida Modak.

Inmediatamente me subo al auto con Gonzalo y nos fuimos a la casa de Felipe Herrera, a buscar a Tencha, y nos encontramos con la sorpresa que Tencha nos dice “no, yo no me muevo, por qué no me voy a ir de Chile, este es mi país, no salgo”.

Ahí comenzó la diplomacia de Gonzalo diciéndole a mi madre “yo lo que quiero hacer es tenerla como invitada en la Embajada” y en esa forma logramos que Tencha aceptara, y pudimos llegar nuevamente a la Embajada de México. Allí estuvimos desde el 12 en la tarde, hasta el día 15 de septiembre, cuando dan los salvoconductos.

Por cierto, Gonzalo me ayudó a buscar a mis hijos Gonzalo y Marcia, que estaban en otra casa, y eso fue el día 13. De hecho, Gonzalo se llevaba muy bien con mi hijo Gonzalo y siempre le decía “tocayo juguemos ajedrez”. También llegó mi hermana Carmen Paz con sus hijos.

En la Embajada de México hubo momentos en que llegaron a haber más de 800 asilados. El más gracioso era el cineasta Álvaro Covacevich, que imitaba la voz del Embajador, llamaba y hacia pedidos a su nombre, y esa era la parte lúdica, dentro de tanta tragedia.

Nunca me voy a olvidar del trayecto entre la Embajada y el aeropuerto, el día 15, porque fue un viaje lleno de controles, en una noche oscura y lúgubre. Fueron si, varios embajadores que nos acompañaron en una caravana de buses y autos, porque querían tener la certeza que salíamos en las mejores condiciones, dentro de lo que sucedía en esos momentos en Chile. Ahí íbamos no sólo la familia Allende, sino los primeros exiliados como la familia del doctor Oscar Soto y otros mexicanos y chilenos.

Aterrizamos en México un 16 de septiembre, que es el Día Nacional de México, y  nos estaba esperando el Presidente de México, Luis Echeverría, su esposa, María Esther Zuno, con el gabinete completo. Nosotras veníamos con lo puesto, y ellos estaban en el más riguroso luto: todos los hombres de trajes y corbatas negras, todas las mujeres vestidas de negro, y mi madre con un traje color lúcuma, cada una con lo que había podido salir. Fue muy fuerte y Gonzalo siempre con nosotros apoyándonos.


En el exilio

Después del Golpe de Estado de 1973, junto a mi madre Hortensia Bussi de Allende, colaboré activamente en la recuperación de la democracia, recorriendo el mundo y dando a conocer la terrible y dolorosa situación que vivía Chile. A su vez, en México D.F., realicé un Master en Sociología en la Universidad Autónoma de México y además, un Magíster en Ciencias Políticas de FLACSO tras lo cual comencé a trabajar en el Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales (ILET – México).

En ese largo período de quince años estuve en múltiples foros de derechos humanos, acompañando a Tencha y siendo recibidas por las más importantes autoridades internacionales, como Francois Mitterrand, Felipe González, Andreas Papandreus, Fidel Castro, Gabriel García Márquez, Roberto Matta, Melina Mercouri, entre otros, que solidarizaron con la causa chilena y cooperaron por diversas vías para ayudar a las víctimas de violaciones, familiares de detenidos desaparecidos, exiliados, y a través de múltiples programas que contribuyeron a generar instancias laborales o promover la libertad política y cultural en el país.

Regreso a Chile

Estuve exiliada hasta 1988, cuando regresé por primera vez bajo amenaza de deportación, sin tener autorización de ingreso, la cual fue cursada en el momento que cruzamos la Cordillera de Los Andes. Desde Chile organicé la vuelta de mi madre, quien fue recibida con una gran manifestación de cariño ciudadano, que la acompañó desde el aeropuerto hasta su casa, por más de cinco horas, el 4 de septiembre de 1989.

Asimismo, en 1990, junto a Tencha, mi hermana Carmen Paz y mi hijo Gonzalo, creamos la Fundación Salvador Allende. La primera actividad que realizamos fue el funeral del Presidente Allende –en conjunto con el gobierno del Presidente Patricio Aylwin-, trasladando sus restos desde el Cementerio Santa Inés de Viña del Mar, hasta el mausoleo familiar en el Cementerio General de Santiago, y realizando sus exequias como correspondía a su figura. Fue un momento muy emotivo, de reparación y reencuentro de las fuerzas democráticas.

De igual forma, en mi calidad de Directora de la FSA, comenzamos a trabajar para recuperar las obras que conformaron el Museo de la Solidaridad, durante el gobierno de mi padre, en 1972, y que habían quedado repartidas en distintas instituciones, la gran mayoría escondidas. Por otra parte, empezamos a traer los cuadros donados fuera, en los llamados “Museos de la Resistencia”, e instalamos la primera sede, ubicada en Virginia Opazo.

Otra de las iniciativas que iniciamos fue la elaboración e instalación del Monumento al Presidente Salvador Allende, en la Plaza Constitución, y que hoy constituye un punto de reunión permanente, tanto para las actividades conmemorativas, como de visitas de figuras internacionales, y de turistas de todas partes del mundo.


En el Partido Socialista de Chile

Al regresar a Chile, me incorporé activamente al Partido Socialista, integrando la Comisión Política del PS y siendo parte de la directiva en el proceso de Unidad Socialista. En 1990 asumí como Vicepresidenta Encargada de Relaciones Exteriores del PS, que había unido a las orgánicas de lo que fuera los sectores conocidos como “Renovación Socialista” y “Almeydista”, junto a una parte del MAPU Gazmuri, para posteriormente también incorporarse el sector conocido como MAPU Garretón.

Entre los años 1990 y 2009 ocupé los cargos de Primera Vicepresidenta, de Vicepresidenta de la Mujer, de Encargada de Relaciones Internacionales y Encargada de la Secretaría de Organizaciones Sociales.

Como Vicepresidenta de la Mujer fui una de las principales impulsoras por promover una amplia participación de las mujeres en la política y en cargos públicos, apoyando la incorporación a las concejalías, alcaldías y diputaciones. Así mismo, a comienzos del primer gobierno de la Presidenta Bachelet, desde la Mesa del PS de Chile, defendí la paridad en los equipos gubernamentales, para que se generara el primer gabinete paritario en el país.

Desde el año 2006 encabezo “Grandes Alamedas” grupo interno, que reúne a distintas sensibilidades de la renovación socialista, de la izquierda socialista, mujeres y jóvenes, que buscaban cambiar la conducción partidaria.

Fui Primera Vicepresidenta y Vicepresidenta de la Mujer, cargos que ocupé hasta el 23 de enero 2010.

El 7 de mayo de 2011 fui electa Presidenta del XXIX Congreso del Partido Socialista de Chile, “Eugenio González Rojas”, siendo la segunda mujer en ocupar este cargo, después de la Presidenta Bachelet.

Encabecé la coordinación de las conmemoraciones de los 40 años del golpe de Estado y los 80 años del Partido Socialista de Chile en 2013.

El 26 de abril de 2015 fui electa por amplia mayoría como la primera mujer Presidenta del Partido Socialista de Chile, en 83 años de historia, compitiendo con otras tres listas, alcanzando un 62% de los votos y la mayoría de los cupos del Comité Central, elección que contó con la votación de más 33.000 militantes, la más concurrida desde 1990.

Me tocó reinscribir al PS, de acuerdo a la nueva ley de Partidos Políticos, siendo el primer partido en lograr su inscripción, y donde un importante número de ellos fueron nuevos militantes y muchos jóvenes que lo hicieron por primera vez.

Asimismo, en las elecciones municipales del 2016, el PS mantuvo su votación de alcaldes y aumentó en 10 su número de concejales.

Le entregué el cargo en abril de 2016 al actual Presidente del PS de Chile, Álvaro Elizalde, quien junto a su Secretario General, Andrés Santander, conformaron la lista de continuidad de mi mandato, y además expresan un importante cambio generacional de la dirección socialista.

El 4 de marzo de 2017 fui electa por aclamación como Vicepresidenta de la Internacional Socialista, en la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia.


En el Parlamento

Representé al PS como Diputada desde 1994, primero por el Distrito 9, correspondiente al Valle del Choapa, incluyendo Illapel, Canela, Combarbalá, Los Vilos, Monte Patria, Punitaqui y Salamanca. Allí, mi votación permitió uno de los pocos doblajes en el país –debido al sistema Binominal- y junto al Diputado Renán Fuentealba, pudimos obtener los dos cupos para la Concertación de Partidos Políticos por la Democracia.

Posteriormente, desde marzo de 1998 hasta marzo del 2010, fui Diputada por tres períodos consecutivos, en el Distrito 29, en la Región Metropolitana, representando a las comunas de Puente Alto, La Pintana, Pirque y San José de Maipo. En 2003, cuando se cumplieron 30 años del Golpe de Estado, fui la segunda mujer en ejercer el cargo de Presidenta de la Cámara de Diputados, después de la Diputada Adriana Muñoz.

En marzo del 2010 salí electa Senadora por la Región de Atacama, cargo que ejerceré hasta marzo del 2018.

Entre marzo de 2011 y marzo 2012 fui Jefa de la Bancada de los Senadores del Partido Socialista de Chile.

Asimismo, en el Senado integro la Comisión de Minería y Energía, ejerciendo como Presidenta en dos ocasiones. También formó parte de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y de la Comisión Especial de Recursos Hídricos. Igualmente fui integrante de la Comisión de Ética y Transparencia, desde marzo 2010 hasta marzo del 2014; y de la Comisión de Régimen Interno, en dos ocasiones (15 marzo 2011 a 15 marzo 2012 y 1 abril 2014 a 11 marzo de 2015).

El 11 de marzo de 2014 fui elegida por mis pares como la primera y única mujer hasta ahora, como Presidenta del Senado, en 203 años de vida republicana. En esa calidad, tuve el honor de ponerle la banda presidencial a la Presidenta Michelle Bachelet, cuando ella inicio el ejercicio de su segundo mandato.

Durante mi período se aprobó la Reforma Tributaria, la Reforma Laboral, se inició la Reforma Educacional, se puso fin al Sistema Binominal y se estableció la Ley de Cuotas. De igual forma, se eliminó el MultiRUT de las empresas; se aprobó el 20% de música chilena en las radios, entre otras.

Dentro de las principales leyes de la cual soy autora y/o promotora, quiero destacar la Ley del Divorcio; el Derecho a Voto de las y los Chilenos en el Exterior; la Ley que permite que personas discapacitadas puedan ejercer el cargo de jueces y notarios; y la Ley de Interrupción del Embarazo en tres causales. En el marco de la probidad, la ley que establece la cesación en el cargo parlamentario, para quien sea condenado por haber financiado su campaña electoral con aportaciones obtenidas de manera ilegal o fraudulenta.

Desde el 11 de marzo de 2017 soy Presidenta de la Comisión Parlamentaria Mixta Unión Europea – Chile, para consolidar y dinamizar los vínculos interparlamentarios entre las partes, y fomentar y perfeccionar el Acuerdo UE-Chile.

Puedes leer más información de mi historia en Wikipedia.


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