UNIVERSIDAD, DEMOCRACIA Y EDUCACIÓN: EL DESAFÍO DE CHILE

17 de Abril de 2014
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Señor Rector, Don Juan Manuel Zolezzi Cid
Señores integrantes de la Junta Directiva de la Universidad
Señor Pro-Rector
Señor Secretario General
Señores Vicerrectores y Señora Vicerrectora
Señores/as Académicos, Personal administrativo y auxiliares
Señores dirigentes gremiales y estudiantiles
Señores/as invitados

La historia se da en la conjunción del tiempo y el espacio. Pero es sobre todo, el significado simbólico que anida hoy este espacio, el que nos invita a reflexionar sobre Chile, su pasado y principalmente sobre su futuro. Si en septiembre de 1973, en esta Aula Magna, el Presidente de Chile hubiera podido convocar a un plebiscito sobre el curso de los cambios que Chile vivía, tal vez, cuánto dolor habríamos evitado en nuestra historia!

Quiero aprovechar de saludar al ex Secretario General de la ex Universidad Técnica del Estado –hoy USACH- que hoy nos acompaña, Ricardo Núñez, gran amigo y compañero socialista, que prontamente partirá a cumplir su rol como Embajador de Chile en México.

La historia es más el que simple andar de Cronos, porque hoy, en esta aula centenaria, levantamos otra vez la mirada y la voz para aunar el sentir de las mayorías con el pensamiento crítico e institucionalizado del país.

En 1848, un joven gobernante, Don Manuel Bulnes, crea el Primer Tecnológico de América Latina: La Escuela de Artes y Oficios. Con un número de estudiantes mitad de Santiago y la otra mitad de cada una de las ciudades de entonces, todos becados con alojamiento, alimentación, vestimenta cuadernos, herramientas,

El Estado les aportaba todo lo básico, y también la Nación les exigía excelencia.  ¡Y cómo respondieron esos hijos humildes de la Patria que nacía! Ustedes lo saben. Ahí, en el frontis de esta aula, están los nombres en bronce de esos técnicos héroes que sacrificaron sus vidas junto a Arturo Prat. Agradeciendo así la Educación Pública, gratuita y de calidad, que la Patria buena de entonces, les reconoció como un derecho social y humano.

Es emocionante estar en un espacio como éste, en el momento que hoy, los jóvenes, la Presidenta y la sociedad toda, retoman la bandera de ese tipo de educación que hizo insigne Chile en el pasado.

Este año, desde el Gobierno y el Parlamento, con la participación activa y dialogante de todos los actores de la educación, impulsaremos un proceso de reforma educativa para corregir las profundas desigualdades existentes;  desarrollando una educación de calidad, que formule democráticamente una identidad plural de un Chile de todos y para todos. Para que el “Pan y el Libro” estén disponibles en cada hogar de nuestra patria, con la misma calidad.

La Presidenta de la República ha señalado que la propuesta educativa cambiará el paradigma del bien de consumo; es decir, esa idea de entender a la educación como una mercancía. Porque las mercancías son para venderlas y comprarlas. Las compran los que tienen la renta suficiente, otros la alcanzan endeudándose. Y otros quedan fuera, para siempre, de la civilización del conocimiento, porque simplemente les alcanza sólo para la mercancía de mala calidad, que les ofrece un espejismo de movilidad social.

Por eso, transitar desde una institucionalidad educativa que ha concebido a la educación como un bien de consumo a una que la considere como un derecho social es un enorme desafío que nos convoca a entregar lo mejor de cada uno.

Al recibir la invitación del Rector Juan Manuel Zolezzi, me sentí honrada de tener una conversación entre el Parlamento y una universidad, tan significativa en el desarrollo de la nación.

Quiero aprovechar esta ocasión, para valorar y felicitar públicamente el aporte que ha hecho el Rector Zolezzi, en la discusión nacional sobre educación, no solo como Rector de la USACH, sino también como vicepresidente del CRUCH. Estoy segura y así lo espero que sigamos contando con su contribución en los próximos años.

Con la Universidad de Santiago de Chile, depositaria de la rica tradición histórica de la Universidad Técnica del Estado y antes la Escuela de Artes y Oficios, me une un profundo sentimiento de cariño y de respeto.

No pretendo dictar el derrotero de esta Universidad centenaria, acepten mis palabras como las de una amiga. Esta Universidad es hoy compleja y completa, pero siempre enraizada en la sinergia productiva de la Civilización.

Hoy entramos a la Civilización del Conocimiento, este es el nuevo recurso abundante que se produce en el diálogo universal. La fertilidad, es decir el desarrollo del recurso conocimiento, requiere y necesita a todos en diálogo y comunicación permanente. Lo que es lo mismo que una democracia más robusta y duradera. Hasta ayer, algunos podían –y aún pueden- hacerse dueños de la tierra, de las herramientas, de las instituciones, especialmente financieras, e incluso del conocimiento corporativo. Mañana el conocimiento tendrá tal dinámica y tal volumen, que ningún grupo de la sociedad podrá encerrarla bajo llave. Lo que se encierre quedará fuera de la dinámica del diálogo. Y por ello, perderá valor.

Porque el conocimiento sin diálogo libre y democrático, se extingue.

Y la Educación que es su cultivo exponencial, por esencia y coyuntura histórica no es una mercancía. Al contrario, es la condición sine qua non para que la Humanidad, en su conjunto, continúe su evolución civilizatoria.

¿Puede haber una coyuntura más estimulante para una Universidad Pública, como la Universidad de Santiago de Chile?

Mi  voz es la pregunta,la de ustedes es la respuesta.

La Universidad y la Democracia son el órgano y la función de la nueva patria que vivirán nuestros jóvenes. A nosotros nos corresponde abrir con decisión los cauces por los que discurra creativa, la energía vital de nuestros hijos.

¿Quién puede dudar que una Universidad pública, laica, pluralista, democrática e inclusiva, deba ser la verdadera articuladora de este fascinante desafío histórico?

Nadie puede poner en duda el rol, compromiso e importancia que ha tenido la Universidad de Santiago en la historia y en el desarrollo de nuestro país, en sus 165 años de existencia, es una institución pionera en diversos ámbitos y que en su trabajo silencioso, responsable y sistemático, comienza a mostrar ejemplos de sus buenas prácticas que hoy son parte del debate en materia de educación superior.

Los desafíos son muchos y titánicos, entre ellos uno de los más importantes es la inclusión social en la vida universitaria, que exige soluciones creativas, que escapan a los convencionalismos, este es un valor que toma cuerpo en los pasillos y aulas de esta institución.

Una de las innovaciones más relevantes de la USACH, ha sido la incorporación del ranking escolar, como un factor relevante para el acceso. Y como figura política les quiero señalar que ustedes le han hecho un enorme aporte a Chile, han ido a buscar el talento donde está, eso es un mérito que merece un reconocimiento a todos quienes han contribuido en esta iniciativa y que quiero expresar a través de saludo fraterno al profesor Francisco Javier Gil, impulsor de esta iniciativa, desde hace más de una década.

Han verificado ustedes la verdad y la justicia de este enorme ideal de Universidad exigente en lo intelectual e inclusiva en lo social, sin disminuir ni renunciar al criterio de la excelencia. La USACH, en toda su historia y también en la actualidad, ha contribuido a la formación de estudiantes de los sectores más vulnerables de nuestro país, y esto lo ha hecho en mayor proporción que otras universidades.

Para ello, ha invertido importantes recursos financieros y humanos, muestra de ello es su decisión –antes que el gobierno lo hiciera como política de Estado– de apoyar con becas al 60% de menores ingresos, en tiempos en que solo se contaba con estos beneficios para el 40% de la población más pobre del país.

Este ha sido, entre otros, un aporte directo a superar la desigualdad que golpea por generaciones a nuestro Chile. Pero no sólo eso, la Universidad de Santiago ha financiado por años, de sus propios recursos y sin apoyo estatal, para estos estudiantes del 60% de menores ingresos, el diferencial entre el arancel de referencia y el real. Eso ha sido un apoyo sustantivo para los hogares vulnerables y una señal que ahora se está tomando en el debate de la reforma sobre la necesidad de revisar los aranceles de referencia y que exista un criterio general para ellos en las universidades.

Otro de los ámbitos en que la Universidad de Santiago ha sido pionera y que hoy está siendo adoptado por otras universidades y que apunta a su propósito de ser una universidad de excelencia, para los sectores más vulnerables es su exitoso programa Propedéutico, que permite nivelar a los estudiantes que provienen de escuelas municipales y particulares subvencionadas, de modo que su mala formación previa no les impida rendir en sus estudios universitarios.

Estas innovaciones, han permitido que miles de jóvenes estudiantes, sean la primera generación de universitarios en sus familias. Esos y esas primeras muchachas de liceos vulnerables, son hoy ejemplo de tenacidad y constancia, que nos deben enorgullecer como país y a ustedes también como universidad.

El rol a cumplir por las universidades hoy en nuestro país apunta precisamente a contribuir con sus miradas, críticas, aportes y propuestas a elevar y a enriquecer el debate nacional respecto del cambio de paradigma en la educación.

El actual modelo educacional continuará segregando y discriminando a nuestros nietos, hijos y hermanos si no formulamos un nuevo conjunto de ideas, principios y valores que sitúen al ser humano, con sus derechos y sus realidades sociales, en el centro del proceso educativo; con instrumentos de gestión que favorezcan su integración, que disminuyan sus desigualdades, que aumente las oportunidades y que potencie el desarrollo de sus competencias y habilidades.

Hoy, más que nunca, nos hemos comprometido con Chile y su futuro, y una ciudadanía empoderada de sus derechos nos reclama con fuerza la necesidad de transformaciones profundas, estas transformaciones deben garantizar una sociedad más justa y equitativa, donde las oportunidades sean para todos y donde el éxito personal no se contradiga con el interés colectivo.

Por ello, es necesario que el Estado asuma un rol activo en los designios de la patria y abandone su letargo subsidiario, que por años lo ha privado de avanzar decididamente en el campo de la educación; La sociedad por medio del Estado “debe garantizar el ejercicio del derecho a una educación de calidad, fortaleciendo la educación pública, entregando garantías explícitas y exigibles a ciudadanos y ciudadanas”.

Es entonces un imperativo ético, juntar fuerzas y llevar adelante la Reforma Educacional propuesta por la Presidenta Bachelet que funda sus pilares en la Calidad, la Inclusión, la Gratuidad Universal y el Fin al Lucro en todo el Sistema Educativo, esta reforma será con la participación de todos los actores de la educación.

Esta reforma educacional, la concebimos en el contexto de un cambio de paradigma -como decíamos- en el que la educación es concebida y consagrada como un derecho social que le asiste a todo habitante de nuestro país, a través del cual se asegure acceso y calidad, sin ningún tipo de discriminación, y que la formación entregada responda y obedezca a los requerimientos de la sociedad y de Chile, entonces estaremos enviando una señal inequívoca a las generaciones presentes y futuras de nuestro país, entregando reales oportunidades para su desarrollo y progreso.

Por todo ello, debemos avanzar en paralelo con las otras transformaciones que también se ha propuesto el programa de gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet; la reforma tributaria y la elaboración de una nueva Constitución, junto con constituir imperativos éticos ineludibles, buscan establecer las bases estructurales sobre las cuales comenzar a construir entre todos una institucionalidad basada en los derechos de las personas; en un tipo de desarrollo que armonice crecimiento e igualdad; nuevas reglas de convivencia democrática y principios que pongan en el centro de la acción del Estado el interés común por sobre el interés de unos pocos.

Estimada comunidad, en diciembre de 1971, en La Moneda, el Presidente Salvador Allende promulgó el Estatuto Orgánico para la Universidad, surgido del proceso de reforma universitaria impulsada por los estamentos de la entonces Universidad Técnica del Estado.

En la ceremonia de promulgación de ese nuevo Estatuto Orgánico, el presidente Allende señaló: “Participo de la idea de que la Universidad debe ser abierta, comprometida y crítica junto a las grandes tareas que el pueblo se ha impuesto. Pero esta Universidad comprometida debe ser la expresión de la propia comunidad universitaria”.

Quiero rendir un homenaje al muchacho de entonces Presidente de la FEUT en 1973, Osiel Nuñez; quién junto a otros dirigentes, fue detenido, brutalmente torturado y exiliado. Otros hasta hoy, sus parientes lloran en tumbas vacías. También quiero recordar  a Mario Martínez, un joven Secretario General de la Federación de Estudiante asesinado en Agosto de 1986. Osiel de la vertiente del humanismo marxista, Mario del humanismo cristiano. Y además, en los 62 integrantes de esta Comunidad del Pensar, asesinados por la dictadura, había muchachos de todas las corrientes democráticas de entonces.

Mi padre observaba con especial cariño y atención el devenir de la comunidad de la Universidad Técnica del Estado. Lo hacía porque veía en ella la decisión y el compromiso de contribuir a implementar las transformaciones que en esos años, el país demandaba.

Representaba para él lo más rico y profundo de la sociedad chilena, por los procedimientos democráticos utilizados para construir su institucionalidad e identidad.

Esta Universidad impulsó una reforma universitaria única en su género. En el año 1961 surgieron las primeras voces demandando elecciones democráticas para nombrar a sus autoridades y exigiendo ampliar los márgenes de la participación a todos los integrantes de la comunidad; aspecto observado con detención y nitidez por Salvador Allende.

Amigos y amigas, ¿qué universidad era aquella que concitó el interés de quienes querían para Chile más democracia, más justicia y libertad para todos?

Quizá las palabras del Rector Enrique Kirberg puedan ayudarnos a recordar y a dimensionar el alcance y el valor de ese tipo de universidad.

En la inauguración del año académico de 1972, el Rector Kirberg decía: “La Universidad debe ser, y creo que la nuestra en gran medida lo logra, un ente inserto en la sociedad que responda eficazmente a los requerimientos del desarrollo económico-social, que irradie con su aporte a todos los campos de la vida nacional, y que no se limite a impartir docencia entre cuatro paredes; que salga a la mina, a la fábrica, a los distintos centros productivos, o sea, al encuentro con el pueblo de Chile”.

En distintas épocas y circunstancias históricas, hombres y mujeres visionarios imaginaron y soñaron un país y la universidad que se requería para contribuir a hacer realidad ese sueño.

Esa es la tarea de una universidad y sin duda, la USACH la cumple, con una institucionalidad que le ha permitido sobreponerse a periodos difíciles de nuestra historia y que hoy lo sigue haciendo, innovando y reinventándose sin perder su identidad, para cumplir con éxito la tarea que la sociedad le ha encomendado

En este sentido, hemos acordado con el Rector Zolezzi, la firma de un convenio de colaboración entre la Universidad de Santiago y el Senado de la República, cuyo principal objetivo es analizar y proveer una visión estratégica del quehacer científico, humanista y tecnológico del país.

Espero que esta iniciativa, contribuya a acercar más el quehacer de las universidades al desarrollo presente y futuro del país. Generar este tipo de  alianza estratégica entre la academia y el Parlamento es una necesidad evidente.

La historia y tradición de la Universidad de Santiago de Chile, de lucha permanente por cambiar las estructuras que no dan cuenta de las nuevas realidades y necesidades sociales del país, es su principal aval para reafirmar su rol y el de todos y todas quienes componen su comunidad universitaria, en el proceso de transformación que hoy demanda Chile.

Muchas gracias.

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