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A Cuestionar El Presente E Interrogar El Futuro Del Socialismo Del Siglo Xxi

Viernes 18 de Noviembre de 2016 | Actualizado el 25/10/2017 a las 16:45:22
Saludo de la Presidenta del Partido Socialista de Chile, Senadora Isabel Allende Bussi a las y los participantes de la Conferencia de Liderazgo del Comité Americano, de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas (IUSY).

Santiago, 18 de noviembre de 2016.

 

Compañero Francisco Melo
Presidente de la Juventud Socialista de Chile

Compañero Alessandro Pirisi
Secretario General IUSY
Presente

 

Queridas compañeras y compañeros,

Les hago llegar un afectuoso saludo a la Inauguración de la Conferencia de Liderazgo del Comité Americano, de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas (IUSY), que se realiza en Santiago de Chile entre el 17 y el 20 del presente.

En especial, quiero felicitar a las y los delegados que han llegado a nuestro país, provenientes de toda América para intercambiar opiniones y experiencias acerca de los “Procesos y Desafíos del Socialismo en América”. Es motivo de sincero orgullo que jóvenes socialistas americanos sean la esperanza para que desde nuestro continente, se cuestione el presente, se interrogue y se proyecte el futuro del Socialismo del Siglo XXI.

En Chile nos enfrentamos a la paradoja de ser el país que puede exhibir mejores tasas de crecimiento económico y desarrollo en América Latina, y sin embargo, tenemos crecientes índices de descontento y desconfianza interpersonal, como respecto de las instituciones. En el último período, nuestra ciudadanía da cuenta de una sociedad muy insatisfecha, con gran rechazo a la clase política, a los empresarios, a la Iglesia, a las FFAA, producto de diversos casos de corrupción y cuestionamientos a una gestión pública incapaz de resolver problemas cruciales  de la vida cotidiana.

El tema sigue siendo el mismo: la profunda desigualdad de todo tipo que se expresa en grandes diferencias sociales que no se atenúan, y en los abusos de poder a las que se ven sometidos ciudadanos y ciudadanas.

Nosotros, como fuerza de gobierno hemos impulsado políticas que han permitido cambios del sistema, pero esto no ha sido suficiente. Hemos abatido de modo importante la pobreza, hemos elevado la calidad de vida de millones de personas, pero seguimos siendo prisioneros de la desigualdad. No aceptamos la autocomplacencia respecto de un orden social que merece  ser reformado para construir una mejor sociedad, inclusiva y sin discriminaciones.

Por eso es critica la manera como hacemos la política, como definimos el rol del Estado y el mercado, como conformamos una sociedad más participativa e involucrada, donde los partidos políticos populares tienen un importante rol en la conducción de los marginados y de los inconformistas. Ese es el terreno donde las y los socialistas podemos marcar la diferencia.

Ante la creciente desconexión de la ciudadanía con sus políticos, es necesaria una estrategia económica, política y cultural incluyente, que sea más efectiva a la hora de responder a las necesidades de la gente. Los socialistas nos tenemos que preguntar qué hacer para que la ciudadanía se sienta escuchada. Para que muchos recuperen el control sobre el destino de sus propias vidas y se involucren en la búsqueda activa y colectiva de alternativas y soluciones; no mirando hacia atrás, sino corrigiendo el rumbo actual, profundizando nuestra democracia y proyectando un futuro de menos injusticias, sin privilegios, rompiendo con vacios legales, que nos permita recuperar la confianza en las instituciones.

Hoy, cuando los procesos de globalización requieren de nuevas respuestas desde lo nacional, lo regional y lo local, las y los socialistas requerimos aprender de las decisiones ciudadanas como las que provocaron el Brexit en Gran Bretaña, el triunfo de Trump en EEUU, la victoria del “NO” en Colombia, el repliegue de las opciones progresistas en América del Sur, o la debilidad del socialismo en Europa.

Probablemente nos enfrentamos a una reorganización del mundo de la Postguerra Fría, donde EEUU y Gran Bretaña podría apostar por un nuevo aislacionismo selectivo, donde el rol global de China puede acrecentarse. La política exterior de Trump podría hacernos entrar en un nuevo ciclo geopolítico, cuya peligrosa característica ideológica principal –y que vemos surgir por todas partes y en particular en Francia, con Marine Le Pen- es el “autoritarismo nacionalista”, trastocando la actual arquitectura mundial.

Desde la crisis financiera de 2008, el desencanto ciudadano es profundo y la propia democracia como sistema ha perdido credibilidad. Los sistemas políticos están siendo sacudidos en sus raíces y los partidos tradicionales están siendo cuestionados, apareciendo fuerzas de formación de extrema derecha –como en  Francia, Austria y los países nórdicos- o de partidos antisistema y anticorrupción, como España e Italia. El panorama internacional se está transformado aceleradamente.

Por ello, con más interrogantes que respuestas claras, con más cuestionamientos a nuestra forma de hacer política que con reconocimientos, les reitero que como Presidenta del Partido Socialista de Chile creo que la democracia real se vive y se transmite, oponiéndole a cada momento a la fuerza de la ignorancia y el silencio, la fuerza del conocimiento y del diálogo.

Tenemos que avanzar hacia la socialización del poder y las riquezas, en que las y los ciudadanos se perciban a sí mismos no como mercancías, ni como masa, sino como sujetos protagónicos colectivos de su propia historia. En nuestro continente, el Socialismo debe seguir siendo una alternativa de libertad y no de opresión; de pluralismo y no de totalitarismo; de independencia y no de subordinación; de decencia y honestidad y no de corrupción; no de incompetencia, sino de buen gobierno y progreso.

Quiero terminar recordando que Salvador Allende hizo del Socialismo una experiencia posible, para cada generación que nace a construir el sueño por los hermosos anhelos de justicia e igualdad, los deseos por la libertad y democracia.

Por ello, a ustedes, jóvenes socialistas del continente americano les propongo que continúen cuestionándose lo ya hecho, proponiendo nuevos horizontes, y rompiendo con los que nos ate para avanzar en prácticas libertarias y generosas, que permitan reencantar a las nuevas y nuevos ciudadanos, para volver a creer en los valores que nos han inspirado siempre.

Un fraternal abrazo para cada una y uno de ustedes,    

 

Senadora Isabel Allende Bussi
Presidenta del Partido Socialista de Chile