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Intervención Del Senador Jorge Pizarro Sobre Informe Especial Tvn

Viernes 17 de Junio de 2011 | Actualizado el 28/10/2017 a las 19:23:49
El Senador Jorge Pizarro criticó la falta de apego a la verdad del Informe Especial "La Duda", relativo a la exhumación del Presidente Salvador Allende G.

Intervención del Senador JORGE PIZARRO
en HORA de Incidentes
Miércoles 15 de junio de 2011

Hoy en la tarde hemos recibido una copia de la carta enviada por don Herman Chadwick Piñera, Presidente del Consejo Nacional de Televisión, al señor Leonidas Montes, Presidente del Directorio de Televisión Nacional.

Yo quiero, Presidente, leer la carta y hacer algunos comentarios al respecto, porque es de conocimiento público que un programa de televisión titulado “La Duda”, de “Informe Especial”, donde se hizo referencia a la muerte del Presidente Allende en La Moneda, el 11 de septiembre de 1973, generó una gran preocupación en el ambiente público nacional y, en particular, en este Senado, y concretamente en la familia del Presidente Allende y de su Partido, el Partido Socialista.

La carta del señor Chadwick Piñera al Presidente del Directorio de Televisión Nacional dice lo siguiente:

“Estimado Presidente:
“El Consejo Nacional de Televisión, que presido, en su Sesión Ordinaria celebrada el pasado día 13 de junio, al despachar la Tabla de Casos respectiva, conoció de una causa iniciada en virtud de denuncia ciudadana, relativa a la emisión por las pantallas de Televisión Nacional de Chile, el día lunes 30 de mayo de 2011, del capítulo del programa “Informe Especial” titulado “La Duda”, en el cual se exponen supuestos hechos nuevos relacionados con las circunstancias de la muerte del ex Presidente de la República, don Salvador Allende Gossens.
“Analizado el programa denunciado a la luz de la preceptiva regulatoria de su competencia, no fue levantado cargo fundado en infracción a dicha normativa.

“Sin embargo,” -y esto es lo que quiero resaltar, Presidente-. “Sin embargo,” -dice el señor Chadwick- “el Consejo, por la unanimidad de los Consejeros presentes en la Sesión, acordó representar a Ud., por mi intermedio, su decepción por la forma poco apropiada en que fue tratado -por el canal público- un hecho que aun lacera a un sinnúmero de nuestros conciudadanos y por la fragilidad de los nuevos antecedentes que dicho reportaje aporta. Consideramos, que un canal público como el que usted preside, debió haber tomado mayores providencias respecto a intentar poner en duda la convicción hasta ahora tenida respecto a las circunstancias en que ocurriera la muerte del ex Presidente Allende.

“Sin otro particular, saluda Atte. a Ud.,
“DON HERMAN CHADWICK”.

Presidente, este Senado, a través de su Comisión de Educación, presidida por el Senador Quintana, ha citado al señor Presidente del Directorio de Televisión Nacional en dos ocasiones.

Hasta ahora no ha podido asistir. El día de hoy tendría que haber asistido a este Senado para, tal como corresponde a la normativa que regula Televisión Nacional de Chile, rendir y responder a las inquietudes que la Comisión de Educación le iba a manifestar respecto a esta situación.

La ausencia de hoy la entendemos. Entiendo que el señor Montes está en Argentina, o no pudo tomar el vuelo que correspondía, y no está presente.

Yo aquí hablo a título personal en esta parte.

Creo que sí el señor Montes tendría que haber asistido a la primera sesión en que se le citó. Las excusas de que pudo haber tenido la entrega de una condecoración en Santiago, como se manifestó, no me parece válida y creo que es reflejo de la poca importancia que el Canal 7 de Televisión da a lo que pueden ser las opiniones de este Senado, o a lo que pueda ser el rol que nosotros tenemos de supervisar el contenido de los programas de Televisión Nacional de Chile en el sentido de que respeten una línea de televisión pública, donde exista pluralismo, donde exista democracia, donde exista libertad de expresión, y, sobre todo, que exista apego a la verdad.

Y ¿por qué planteo esto, Presidente? Porque claramente en ese programa “La Duda”, de “Informe Especial”, se plantea una tesis que sin mucha base, tal como lo establece el propio acuerdo del Consejo Nacional de Televisión, pretende generar o instaurar una tesis que no tiene ningún asidero en la realidad, ni tiene ningún asidero en lo que históricamente se ha establecido como “verdad” de los acontecimientos en los cuales murió el Presidente Allende.

Lo que es más delicado, Presidente, es que en muchos de nosotros de este Senado nos hemos ido formando la convicción de que ese reportaje más bien obedeció a un acto de oportunismo bastante irresponsable, que lo único que buscaba era una suerte de ganar el quien vive en el momento en que se presenta, producto de los hechos que son conocidos por la opinión pública respecto de que el juez Carroza ha estado desarrollando los estudios técnicos, científicos, al más alto nivel para determinar definitivamente la forma y las condiciones en las cuales falleció el Presidente Allende.

Nos parece que Televisión Nacional de Chile en su programa actuó de manera irresponsable, además porque sembró dudas respecto de lo que fue el rol de personeros importantes y muy cercanos al Presidente Allende que estuvieron con él hasta los últimos minutos.

Tengo copias de declaraciones y de cartas de las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos, de los familiares de los detenidos, ejecutados y desaparecidos del equipo de seguridad presidencial del doctor Salvador Allende; del doctor Hernán Ruiz Pulido, cardiólogo, y de una serie de otros chilenos y chilenas que se han sentido afectados por este “Informe Especial”. Afectados en su dignidad; afectados en la lealtad y en la confianza con que trabajaron y murieron por la causa del Presidente Allende; afectados, además, porque de las conclusiones obvias que se pueden sacar de un reportaje de esa naturaleza, si es que se produjo como dice ese Informe, una muerte asistida del Presidente Allende, quiere decir que algunos de los que estaban ahí asistieron al Presidente Allende. Y eso francamente está fuera de toda lógica; está fuera de toda verdad posible de imaginar.

En los Senadores de la Concertación acordamos plantear nuestra preocupación, no solo por el reportaje, por la forma como Televisión Nacional está llevando adelante su política de programación con algunos hechos que van derechamente en una línea más bien sensacionalista que de apego a la verdad frente a un hecho histórico de la relevancia del que aquí estamos hablando.

La Senadora Allende también, en términos personales, ha enviado una nota en representación de la familia al señor Leonidas Montes, donde lo primero que hace -y habla muy bien de ella y de la familia- es reconocer el legítimo interés de los medios de comunicación social de informar o de ahondar en la causa y circunstancias de la muerte del Presidente Allende. Donde también establece con claridad que lo que se busca es respetar total y absolutamente lo que es la libertad de expresión de cualquier medio de comunicación, y hace fe de ello, pero no al límite de llegar al oportunismo de sacar un programa para tener un alto rating en un momento tan especial de la investigación que se está llevando en los tribunales de justicia para establecer con claridad y definitiva las circunstancias de la muerte del Presidente Allende.

Se plantea también en esa nota por parte de la Senadora Allende la falta de imparcialidad, la falta de coherencia en el planteamiento del reportaje y, en lo que es más delicado, el romper con lo que debe ser una línea editorial de un canal público, de apego a la verdad, de respeto a los derechos de las personas y de no caer en un sensacionalismo solamente por razones o económicas, o de oportunismo o de rating, que es uno de los temas que lamentablemente marca al funcionamiento de la televisión en nuestro país hoy en día.

El testimonio de los testigos de los hechos del 11 de septiembre también se coloca en cuestión en este programa de manera gratuita, afectando por supuesto a la dignidad, a la honra, al honor de todos aquellos quienes estuvieron presentes en ese día aciago en La Moneda, en Santiago de Chile.

Creemos que faltó rigor. Creemos que ha faltado también altura de miras por parte de quienes dirigen Televisión Nacional para reconocer, para reconocer un error que no solo habla mal de lo que es la televisión hoy día, sino que es un error que significa pasar a llevar lo que son los lineamientos, las normas y los objetivos que tiene un canal de televisión público, como Televisión Nacional de Chile.

No es casualidad, Presidente, que el Consejo Nacional de Televisión, aun cuando por las normas precarias que tenemos no pueda sancionar, establezca claramente en su párrafo final de la carta del Presidente del Consejo Nacional de Televisión, su “decepción por la forma poco apropiada en que fue tratado -por el canal público- un hecho que aun lacera a un sinnúmero de nuestros conciudadanos”, sino que -lo que es más delicado- “por la fragilidad de los” supuestos “nuevos antecedentes que dicho reportaje aporta”. Para decirlo en buen castellano, Presidente, aporte concreto, real, científico no existe.

Me parece, Presidente, que nosotros hemos esperado con paciencia, digo “nosotros”, los Senadores de la Concertación y también Senadores de Gobierno que han manifestado su preocupación por este tema, hemos esperado con paciencia la comparecencia del señor Montes a la Comisión de Educación. Y digo con paciencia porque nuestra primera intención, y así fuimos encargados con el Senador Gómez, era presentar los reclamos correspondientes al Consejo Nacional de Televisión y estudiar otras acciones. Entendiendo que cumplíamos, desde el punto de vista del Senado, con un rol que nos confiere la ley que nos permite velar por el cumplimiento de la Ley de Televisión Nacional, no lo hemos hecho hasta ahora. Pero pareciera que una vez más la ciudadanía, los ciudadanos han sido más eficientes, más expeditos que nosotros en repudiar una acción como la que significó el llevar adelante este programa “La duda”, de Informe Especial, de Televisión Nacional.

Yo espero, y solicito a la Mesa del Senado y a la Comisión de Educación, que no haya más excusas para que el señor Montes no venga a la Comisión de Educación para tratar de explicar o tratar de informar, o tratar por lo menos de decirnos con algún nivel de reconocimiento del error que fue haber emitido un programa sin tener apego a la verdad, sin tener la imparcialidad necesaria, y claramente con un sesgo que lo que buscaba era generar un sensacionalismo frente a un hecho del cual todos los chilenos, hasta el día de hoy, nos lamentamos y nos arrepentimos.