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La Oposición Ha Estado Regular

Domingo 20 de Marzo de 2011 | Actualizado el 28/10/2017 a las 20:03:04
La nueva jefa de la Bancada de los senadores socialistas sale al paso de los problemas que ha enfrentado la Concertación y plantea, que más que disciplina se requiere crear espacios para la discusión de las discrepancias, en entrevista realizada por Fidel Oyarzo para www.lanacion.cl

Durante el último año y a pesar de los múltiples esfuerzos que se han hecho por parte de sus dirigentes, la Concertación ha dado públicas muestras de sus diferencias internas. Y no han sido pocos los proyectos en los que sus parlamentarios han dado argumentos opuestos entre ellos tanto en los debates en las salas del Senado y de la Cámara como en las votaciones.

Atendido el hecho que esta situación da una imagen de desunión, los máximos representantes de la oposición están buscando mecanismos para superar estas diferencias.

Para la nueva jefa de bancada de los senadores socialistas, este es un trabajo que requiere necesariamente más dialogo interno.

Isabel Allende está así al frente de un nuevo desafío en su carrera política la que ha debido sortear enfrentando los más grandes dolores que puede tener un ser humano, como lo fue a fines del año pasado la pérdida de su hijo Gonzalo. Tras algunas semanas de ausencia del parlamento, la parlamentaria por Atacama regresó al Congreso y con el carácter fuerte que la caracteriza ya está instalada en su nueva función.

Dado el actual cuadro de las filas opositoras no es aventurado pensar que Isabel Allende va a marcar con un nuevo perfil a la Concertación en este año clave para el futuro tanto de la coalición opositora como del gobierno.

-¿Cuál es su balance como oposición de este primer año?

-Veo a la Concertación todavía golpeada. No ha sido fácil después de veinte años pasar a la oposición, pero además el rol nuestro ha sido complejo porque ha sido un año complejo. El terremoto, el caso de los mineros, el incendio de la cárcel, en fin, todas han sido situaciones muy particulares y difíciles. Han sido hechos dolorosos que nos encajonaron como oposición y por supuesto apoyamos los proyectos para la reconstrucción. Y lo que nos ocurrió es que apoyamos esas iniciativas pero cuando cuestionamos la forma en que esa reconstrucción se ha hecho inmediatamente apareció la maquinaria del gobierno acusándonos de no querer ayudar al país y de ser obstruccionistas. Y eso ha hecho muy difícil el equilibrio.

-¿Pero a su juicio el desempeño de la oposición ha estado bien o mal?

-Ha sido regular.

-¿Y qué le falta a la Concertación para recuperar el apoyo ciudadano?

-Estar más en sintonía con los temas que hoy preocupan más a los ciudadanos y que tienen que ver con que si va a subir o no la bencina o si las personas que han recibido subsidios para la reconstrucción van a tener una garantía de que van a tener sus casas, por dar dos ejemplos. Hoy la ciudadanía es más exigente, está más informada y quiere que se le escuche. Hay tecnologías fantásticas que nos han revolucionado con las cuales el nivel de comunicación es muy transversal y simultáneo. La gente sabe en dos segundos las cosas y se ha acostumbrado a dar su opinión. Twitter y Facebook antes no existían. Si los partidos no se dan cuenta del impacto de estas redes sociales y la conciencia social que se constituye frente a ciertos temas van quedar totalmente desfasados. Esta rapidez de la comunicación, de las opiniones y de la información no tiene nada que ver con la forma en que siguen operando nuestros partidos que son como unos elefantes con un ritmo lento que no se condice en nada con esta celeridad.

-¿O sea los partidos de la Concertación no están a la altura del desarrollo de la participación ciudadana?

-En un régimen tan presidencialista como el nuestro es difícil el rol de los partidos. Si estuviéramos en un régimen semiparlamentario o parlamentario sería distinto porque el rol y el peso del Congreso sería mucho mayor, como ocurre en España donde Rodríguez Zapatero va todas las semanas al parlamento y ahí es abordado por los parlamentarios directamente. En Chile hay una distancia muy grande entre los ciudadanos con sus problemas reales y concretos y sus representantes ya que ven muy lejos a los parlamentarios.

-¿La solución para los problemas que tiene la Concertación pasa por su ampliación?

-Ese es un debate que no ha concluido. Necesitamos incorporar más actores sociales para llegar a mejores niveles de consenso y articulación. Y no me refiero a incluirlos como militantes sino que hay que hacer lazos con otras fuerzas sobre todo tomando en cuenta que tenemos elecciones el 2012. En el tema municipal estamos atrasados.

-¿Usted cree que de verdad es posible que la Concertación encuentre mecanismos eficientes para la resolución de sus divergencias internas?

-Debiera serlo. Con esto quiero decir que si nos portáramos de manera más responsable, sensata y con más compromiso eso es posible. Pero si encontramos un mecanismo y no lo cumplimos, eso no sirve de nada. Yo soy de la opinión que necesitamos articular el máximo posible los acuerdos y lograr el máximo espacio posible para zanjar nuestros desacuerdos.

-Algunos analistas sostienen que uno de los errores más graves de la Concertación es que en proyectos relevantes, sus parlamentarios han aparecido votando de tres maneras distintas, es decir algunos aprueban, otros rechazan y otros se abstienen.

-No es lo deseable que aparezcamos votando de distintas maneras pero tampoco es ni una catástrofe ni un cataclismo. Es razonable que a veces entre nosotros existan miradas distintas. Lo que yo planteo es que debemos darnos un espacio para la reflexión, para la deliberación, para generar más confianzas e incluso para generar afectos y así podremos tomar decisiones colectivas. Nos falta todo eso.

-¿Falta más disciplina?

- No. La disciplina es bienvenida si está acompañada o es la consecuencia natural si se ha dado todo el espacio previo para la convivencia, deliberación y el encuentro. La disciplina por la disciplina no sirve. Por ejemplo si en un proyecto determinado tenemos dos, tres o más sesiones de conversación interna y llegamos una convicción mayoritaria, ahí es razonable que la minoría respete a la mayoría porque se le dio el espacio de discusión.

-¿Cómo ve el liderazgo de Michelle Bachelet como posible candidata presidencial?

-Mientras siga encabezando las encuestas obviamente se verá como una potencial candidata. Pero hay que hacer notar que faltan más de dos años y en política eso es muchísimo tiempo. Michelle Bachelet legítimamente tiene una gran adhesión pero eso no puede ser un obstáculo para que surjan nuevos liderazgos. Nos hacen falta y los necesitamos. Nos faltan más líderes de otras edades. Por ejemplo, Claudio Orrego y Carolina Tohá son parte de otra generación. Lo peor que podría hacer la Concertación es quedarse inmóvil pensando que tenemos una carta segura como Bachelet. Ese sería el peor error que podríamos cometer. Ojalá surjan más líderes que emerjan de movimientos ciudadanos, de gobiernos locales y no de las áreas más tradicionales como los partidos o el parlamento.

-¿Y están las condiciones para que surjan nuevos liderazgos?

-Yo nunca me voy a cerrar a la posibilidad de que surjan nuevos liderazgos. Además siempre es posible que ocurra algo inesperado porque la vida es así pues. Es cosa de recordar quién era Laurence Golborne antes de agosto del año pasado. ¡Era probablemente el ministro más desconocido del gabinete y mire lo que sucedió! La política es así. En ese caso se dio la coyuntura, se la jugó por un salvamento de los mineros, le resultó y hoy se transformó en un personaje muy querible.

-¿Golborne será el candidato de la Alianza?

-Hasta ahora me da la impresión que es la persona que tiene un mayor potencial porque la gente lo ve como una cara más fresca, nueva, no gastada y tiene empatía. Eso yo lo vi y definitivamente es así. Yo lo vi actuar con los familiares de los mineros. Convivimos casi setenta días en la mina San José y pude observar que Golborne tiene mucha empatía. Con cierta razón algunos han dicho que casi es el equivalente a Michelle Bachelet en versión hombre. Golborne tiene algo de eso en el sentido que es atípico.

-¿Cuál es su impresión de él?

-Buena. Como le digo tiene bastante empatía y además tiene bastante sencillez y fue capaz de conectarse con mucha facilidad con los familiares de los mineros. Él tuvo gestos que a mí me parecieron bastante admirables cuando reconoció sus propios errores. Reconoció que se había equivocado cuando hizo una declaración desde Santiago señalando que parecía muy difícil que los mineros estuvieran vivos. Eso fue atroz para la gente que estaba en el campamento. Golborne no tuvo problemas después en ir a pedir excusas a los familiares. Además pareció un ser humano cuando se le cayeron las lágrimas al fracasar el rescate que se intentó por el sector de la chimenea. Ahí la gente vio en él a un ser humano lo cual es muy importante porque a veces parece que el ser humano no se muestra. Y ahí vimos a un ser humano que fue capaz de quebrarse y de llorar.

-¿Golborne es un peligroso candidato para la Concertación?

-Le insisto que más de dos años es mucho tiempo. Hoy es una persona muy popular y tiene algunas características reales que lo avalan, pero el día de mañana puede caerse o ser superado. Incluso en el tema nuclear se le ha visto un poco trastabillando y el tema lo ha puesto en aprietos.

-¿O sea no es una garantía de triunfo para la Alianza?

-Hoy nada es una garantía a más de dos años de una elección. ¡Nadie ni nada tienen esa garantía!

 

"Irregularidades" en la central Castilla

-¿Cuál fue el objetivo del encuentro que tuvieron con el Contralor Ramiro Mendoza junto al diputado Alberto Robles?

-La entrevista con el Contralor se dio porque el diputado Robles hizo una presentación para este organismo revise los procedimientos aplicados en el caso de la central termoeléctrica Castilla. No hablamos sobre nuestras convicciones. Ahora bien, nosotros tenemos la convicción que la instalación de este megaproyecto va a convertir a Atacama en una región sobrepoblada de centrales a carbón con todo lo negativo que significa su emisión de contaminantes.

-Sin embargo, el gobierno ha insistido en todos los tonos que aquí no se han registrado irregularidades.

-Yo considero que sí y eso fue lo que le dijimos a Ramiro Mendoza y esperamos que la Contraloría zanje este tema. Aquí no hubo una sino que varias irregularidades. Y la última quedó clara con mucha nitidez en el reportaje que hizo Amaro Gómez-Pablos en TVN. Allí con mucha valentía el presidente de los trabajadores de la seremía de salud dice que prácticamente recibieron una orden para seguir con la convicción del Seremi en el sentido que este proyecto es molesto y no contaminante.

-Uno de los argumentos que se ha dado para defender este proyecto es que con esta central termoeléctrica, los precios de la electricidad en la zona bajarán a la mitad.

-No lo creo. Más bien esta central está diseñada como un negocio redondo porque va a generar electricidad para las grandes compañías y proyectos que se piensa instalar en Atacama, pero no va a beneficiar a los ciudadanos de esta zona. En el mismo reportaje al que le hice mención, el gerente de la empresa MPX encargada de este proyecto señala que aquí en Chile están interesados en una energía barata y no importa que contamine. Ese es mi reclamo ante el gobierno de Sebastián Piñera. No hay señales claras de disminuir la huella de carbón para poner más energías limpias.

-¿A su juicio el caso de la central Fukushima en Japón hace menos viable la posible instalación de plantas nucleares en Chile?

-Por cierto hoy la opinión pública está mucho más sensible y no sólo en nuestro país. Hemos visto la reacción de los países europeos, de Alemania y de Francia, que son naciones que tienen varias de estas centrales. Lo ocurrido efectivamente vuelve mucho más difícil la aceptación de esta energía.

-Tanto el ministro Golborne como el Presidente Piñera han señalado que es una alternativa que debe ser estudiada.

-Uno no puede negarse a que ni siquiera esos estudios se realicen, pero lo que mí me molesta es que yo me haya enterado por la prensa que el ministro Golborne hizo un convenio con el gobierno francés. Soy parlamentaria, soy senadora de una región minera y miembro titular de la Comisión de Minería y Energía del Senado. Y además creo que fue poco prudente que ahora con toda rapidez por la llegada del Presidente Barack Obama se ha firmado un acuerdo con Estados Unidos que no conocíamos. Este gobierno debe ser más honesto y sincerarse respecto a qué tipo de matriz energética es la que está buscando.