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La Construcción Del Futuro Se Hace Con Verdad, Justicia Y Reparación

Viernes 10 de Diciembre de 2010 | Actualizado el 28/10/2017 a las 20:11:06
En este día tan importante quiero refrendar mi compromiso irrestricto con los Derechos Humanos, su promoción y defensa irrestricta y permanente.

Hoy, 10 de diciembre de 2010, celebramos los 62 años de la Declaración Universal de los Derechos del Humanos, estableciendo mundialmente el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de la persona humana, que "son los fundamentos para la libertad, justicia y paz en el mundo". También se celebran los 60 años del establecimiento del Día Internacional de los Derechos Humanos.

Nuestro país ha vivido en carne propia las consecuencias horrorosas y los dolores permanentes causados por la violación de éstos. Junto con la justicia -aún pendiente- hemos avanzado hacia una común interpretación ética del pasado, expresada en el repudio a los crímenes cometidos durante los 17 años de la dictadura militar. Todavía tenemos procesos abiertos, como es el caso del ex Vicepresidente de la República, José Tohá y también, las causas que permanecen sin antecedentes. Aún falta verdad y justicia.

En base al Estado de Derecho y el respeto a los derechos humanos construiremos un legado honroso para las futuras generaciones. No es con el olvido de los errores del pasado ni con la impunidad como los países sanan sus heridas y recuperan un sentido ético de su historia. La construcción del futuro se hace con verdad, justicia, y reparación a las víctimas, y asumiendo el compromiso del “Nunca Más”.

Este año hemos visto cómo no hemos sido capaces de abordar otros ámbitos de la universalidad de estos derechos: la huelga mapuche y la tragedia reciente en la Cárcel de San Miguel, nos dicen que nos falta mucho para honrar nuestro compromiso social con los derechos humanos de estas realidades. El Instituto Nacional de Derechos Humanos -dirigido por Lorena Fries- y su reciente informe así nos lo señalan.

En este día tan importante quiero refrendar mi compromiso irrestricto con los Derechos Humanos, su promoción y defensa; con la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas de la dictadura; y con el debido respeto y ejercicio de estos derechos para todas y todos los chilenos sin distinción. Tenemos que asumir y ejercer los compromisos nacionales e internacionales que como país hemos declarado, y que como sociedad nos debemos y merecemos.