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Chile No Tolera Más Desigualdad Y El Malestar Social Se Explica Por Ello

Martes 27 de Octubre de 2015 | Actualizado el 25/10/2017 a las 23:24:20
La Presidenta del Partido Socialista de Chile y Senadora de la Región de Atacama, Isabel Allende Bussi, expuso como invitada en el Centro de Estudios Políticos Constitucionales, junto a su Director Benigno Pandás, acerca del Chile de hoy, oportunidades y desafíos.

MADRID.- En un auditorio a lleno completo, con más de 200 personas -estudiantes de post-grados y doctorados, académicos y cientistas políticos-, en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, la Senadora y Presidenta del Partido Socialista de Chile, Isabel Allende Bussi, fue recibida y presentada por su Director, Benigno Pendás, para dictar la Conferencia “Chile Hoy: Oportunidades y Desafíos”.

La Senadora de la Región de Atacama inició su intervención dando un panorama acerca de los cambios que ha experimentado Chile en estos 25 años de democracia, a partir de una larga transición, sustentada en una Constitución heredada de la dictadura militar, y que el 2015 se plantea institucionalmente cambiarla, a partir del Proceso Constituyente que ha iniciado la Presidenta Bachelet.

En ese contexto, la líder socialista destacó que Chile ha iniciado un nuevo ciclo político extremadamente desafiante y exigente. La magnitud de las tareas que hemos debido emprender nos ha llevado a tener que adoptar tanto un programa de gobierno profundamente transformador, como a formar una nueva coalición mucho más amplia que la anterior Concertación, un entendimiento que ha incluido a fuerzas de izquierda que antes estuvieron fuera del pacto: comunistas, ex socialistas, movimientos políticos de origen estudiantil”.

De igual forma, la parlamentaria destacó que durante este cuarto de siglo, millones de chilenos salieron de la pobreza. “Si en 1990 el 40% de nuestros ciudadanos y ciudadanos estaban bajo la línea de pobreza, hoy lo está el 13%. Y si la pobreza extrema era del 12%, hoy es poco más de 2%. Hemos multiplicado por 10 el PIB per cápita, y si en 1990 el PIB per cápita era de 2.300 dólares, hoy supera los 23 mil dólares”.

Sin embargo, Isabel Allende subrayó que estos datos ocultan la realidad insoslayable de la gran desigualdad existente en el país, donde el más del 30% del ingreso del país recae en el 1% de la población, siendo una de las más altas participaciones en el mundo: “Chile no tolera más desigualdad y el malestar social se explica en gran medida por esto. Porque, ciertamente, no se trata sólo de crecer sino también de otorgar una mayor protección social a todas y todos”.

“Los ciudadanos quieren buenos empleos y por tanto que la economía crezca y los genere; pero también quieren estar protegidos frente a las inclemencias de la enfermedad, de la vejez, de la falta de pensiones o pensiones mínimas, que no cumplen con las necesidades básicas” subrayó la Senadora Allende.

Además, la Presidenta del PS planteó las dificultades que enfrenta Chile al continuar con la Constitución de Pinochet, a pesar de los cambios introducidos: “Somos un país que tiene un marco constitucional sin legitimidad, pues a pesar de los ajustes, seguimos teniendo una Constitución con rasgos autoritarios, con sesgos ideológicos neoliberales, y con altos quórums contra mayoritarios”.

Asimismo, la Senadora de Atacama destacó el programa de reformas iniciado por la Presidenta Bachelet con la Reforma Tributaria, la Reforma Educacional, la Reforma Electoral, la Reforma Laboral, y la Nueva Constitución. “Soy de quienes creemos que cuando el impacto de las reformas se manifieste concretamente –por ejemplo a través de la gratuidad en la educación superior para el 50% de las familias más vulnerables, y ya no tengan que pagar nada, o endeudarse- se va a entender la importancia de considerar que la educación es un derecho y que deje de ser un bien de mercado”.

También Isabel Allende comentó los hechos que han afectado la credibilidad de los partidos, a raíz del financiamiento ilegal en las campañas: “tenemos que llevar adelante este proceso de cambios en medio de una crisis de confianza que afecta al conjunto de la clase política, a los empresarios y que ha llegado hasta la propia Presidenta Bachelet”.

Finalmente, la Presidenta del PS manifestó: “Con todo, esta crisis ha abierto una tremenda oportunidad de reformar la política en Chile –en lo que se ha considerado como otra reforma estructural-, impidiendo el financiamiento de las empresas a las campañas, democratizando a los partidos y estableciendo drásticas sanciones para los infractores de las nuevas normas, que llegan hasta la pérdida de la investidura y la inhabilitación para postularse a cargos públicos. Una vez que estas reformas estén vigentes tendremos uno de los sistemas políticos más severos y exigentes en materia de transparencia y probidad”.