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La Crisis De Confianza Debe Ser Una Oportunidad Para Construir Una Constitución En Democracia

Viernes 09 de Octubre de 2015 | Actualizado el 25/10/2017 a las 23:30:34
La Presidenta del Partido Socialista de Chile, Senadora Isabel Allende Bussi, participó como expositora del seminario "¿Quo Vadis Partido Político", junto a Eduardo Engel, Patricia Silva, Pablo Gutiérrez y Fernando Krauss.

SANTIAGO.- La Presidenta del Partido Socialista de Chile, Senadora Isabel Allende Bussi, participó como expositora del Seminario “¿Quo Vadis Partido Político?”, -en el marco del ciclo Agenda para la Transparencia y Probidad, organizado por la Vicepresidencia de Formación Política del PS y el Taller Modernización Partidos Políticos del Instituto Igualdad- junto a Eduardo Engel, Pte. Comisión Asesora Presidencial contra los conflictos de interés, el tráfico de influencias y la corrupción; Patricia Silva, Subsecretaria General de la Presidencia; Pablo Gutiérrez, Coordinador del Taller y el Vicepresidente PS, Fernando Krauss.

La líder socialista destacó la iniciativa de la Vicepresidencia del PS por generar este espacio de diálogo. Además valoró el trabajo realizado por la denominada Comisión Engel y subrayó que: “Hoy la palabra que cruza a las instituciones es la desconfianza. Una desconfianza generalizada que afecta  no solo a los partidos y al Parlamento. También a la Iglesia, a las empresas, a los municipios y, prácticamente a todas las instituciones”.

De igual forma, la Presidenta PS planteó que el cuestionamiento de los partidos viene desde hace tiempo atrás. “Algunos han creído que esto lo provocaron los casos PENTA, Soquimich y Caval, pero pienso que esto ha sido persistente en el tiempo. Si consideramos el Informe sobre la Democracia en Chile 2014 del PNUD, éste da cuenta del descrédito que venimos sufriendo hace más de una década, y que no ha dejado de aumentar”.

La parlamentaria destacó aquellos aspectos que estima han influido directamente en ello. “Claramente el sistema binominal impuesto en la Constitución del 80 ha sido uno de los factores claves: el grado de competitividad fue mucho menor y favoreció a las grandes coaliciones; con resultados que estaban casi predeterminados, y prácticamente hacían imposible el doblaje”.

De igual forma, la Senadora de Atacama reconoció que la decepción de la ciudadanía fue creciendo conforme se avanzó en la transición. “La Constitución exige quórums muy altos para aprobar leyes, lo que ha obligado y exigido llegar a acuerdos con la derecha. Ello implicó tener que ceder, y muchas veces, terminamos deformando o transformando los objetivos que teníamos, en una serie de concesiones”.

Igualmente, Isabel Allende recordó que hasta el 2003 no había ninguna regulación sobre el financiamiento de las campañas, y que solo a raíz del caso MOP-GATE, en el período del Presidente Lagos, “parcialmente pudimos transparentarlo, y aunque quisimos terminar con el financiamiento privado, la UDI se opuso y fue absolutamente imposible”.

De igual forma, la Presidenta del PS recordó que había que hacer un mea culpa por no haber seguido perfeccionando el sistema y permitiendo, entre otras cosas, que las campañas hayan llegado a unos montos completamente absurdos sin ninguna correspondencia con la realidad del país, requiriendo los aportes reservados a través de empresas privadas, de acuerdo a la legislación vigente: “pero esto mismo ha ido generando este malestar creciente, con una ciudadanía que nos emplaza, que desconfía”.

“La ciudadanía quiere mucho más. Quiere una sociedad más participativa y entendida como ciudadanos que tengan espacios para dar sus opiniones, ser escuchados y que sus planteamientos sean incidentes en las decisiones. ¿Cómo se abre este espacio de participación?” se interrogó la senadora socialista.

La Presidente del PS dijo que “El partido tiene que aceptar las críticas, los cuestionamientos y las propuestas. Nuestra conducta debe ser hablar abiertamente de nuestros errores, asumirlos y trabajar sostenidamente en elevar los estándares de probidad y transparencia que nos exige la ciudadanía”.

Finalmente, Isabel Allende hizo una propuesta: “Como socialistas tenemos que encabezar y promover una participación activa en el proceso constituyente. Esta crisis debe ser es una gran oportunidad para que los ciudadanos sean parte de algo tan fundamental como es una Constitución nacida en democracia”.