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Más Y Mejor Democracia

Sabado 26 de Julio de 2014 | Actualizado el 27/10/2017 a las 20:39:03
Columna de la Presidenta del Senado, Isabel Allende Bussi, sobre el proyecto de Ley que sustituye el Sistema Binomunal por uno proporcional inclusivo y fortalece la representatividad, publicada en el Diario La Tercera.

Un elemento central en los sistemas políticos es el sistema electoral, ya que éste expresa la mayor o menor representatividad de la ciudadanía. En los sistemas mayoritarios, la representatividad es menor que en los sistemas proporcionales, donde existe una mayor probabilidad de que los distintos grupos y minorías accedan a escaños parlamentarios.

El sistema binominal que hoy impera en el país es uno de los principales escollos para tener una mejor representatividad. Pero no solo eso, sino que ha sido una distorsión heredada de una constitución elaborada en dictadura, y que hasta ahora ha impedido que contemos con una plena democracia. Se ha jibarizado la representatividad de nuestro Congreso, desgastándolo progresivamente, restándole confianza y adhesión ciudadana.

En este sentido, el Proyecto presentado por la Presidenta Michelle Bachelet para cambiar el sistema binominal por uno proporcional, busca que las y los electores recuperen la opción de decidir efectivamente quiénes los representarán en las diferentes cámaras. Esto se logra definiendo distritos que elijan un número mayor de diputados, pero también permitiendo que las listas electorales presenten más candidatos.

Uno de los baches más notorios del sistema binominal es que candidatos con buenas votaciones -sobre 20 o 25%- quedan fuera del Congreso, causando la evidente gran frustración de quienes sufragaron por dicho postulante, o el caso de candidatos que habiendo obtenido el segundo lugar, quedan fuera a favor de quien ha obtenido el tercer lugar, distorsionando la voluntad ciudadana.

En este sentido, el proyecto establece que en el Senado, el criterio fundamental es el equilibrio entre las diferentes regiones, mientras que en la Cámara de Diputados, el principio rector debe ser la igualdad en el voto de todos los chilenos.

Con respecto a las propuestas para aumentar la inclusión y la representatividad, los pactos deben presentar un número de cargos que doble la cantidad que se va a elegir.

Además, se incorpora una norma de participación de género que permita ampliar la presencia de mujeres en el Congreso Nacional, utilizando la discriminación positiva, donde todo partido debe inscribir en sus listas en una proporción de 60/40, es decir que ningún sexo supere al otro en más del 60%. Así se establece un rango en que ni los hombres, ni las mujeres queden sobrerrepresentados. Lo importante es que si este requisito no se cumple, las listas no se pueden inscribir.

Requerimos un sistema electoral que aliente a los partidos políticos a presentar a la ciudadanía nóminas de candidatos que reflejen toda la diversidad del país. De esta manera tendremos a todas las corrientes políticas y la diversidad social en el Congreso, para ser efectivamente un espejo de nuestra sociedad, y recuperar legitimidad y credibilidad ante la ciudadanía.

Tenemos una oportunidad única, que ha demorado 24 años en producirse. Espero que todas las fuerzas políticas comprendan que nuestro país, y especialmente sus ciudadanas y ciudadanos, requieren de más y mejor democracia, para sentirse efectivamente representados por sus parlamentarias y parlamentarios.

Columna publicada en Diario La Tercera
Foto: Martín Monteverde