Ante el nuevo programa económico que anunció el Gobierno

Declaración de El Foro por un Desarrollo Sustentable y Justo, suscrita por la Senadora de la Región de Valparaíso, Isabel Allende Bussi.
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DECLARACIÓN

El Foro por un Desarrollo Justo y Sostenible
ante el nuevo programa económico que anunció el Gobierno

El Gobierno ha anunciado su disponibilidad para un programa de US$ 10.000 millones para abordar el costo económico y social de la crisis sanitaria. De esa suma, sólo US$ 3.000 millones se usarían este año. Las cifras entregadas no modifican el déficit fiscal esperado para este año, de modo que esos US$ 3.000 corresponden a meras reasignaciones y, por tanto, no representan ningún esfuerzo fiscal. El incremento esperado en la deuda fiscal bruta para 2021 es de 6 puntos del PIB. El gobierno aún no dimensiona adecuadamente la magnitud de la crisis sanitaria y económica. Sigue subestimando la necesidad de un mayor esfuerzo fiscal para superar la pandemia y evitar un agravamiento de la crisis económica y un nuevo estallido social.

Este Foro, organizaciones sociales y seis partidos de oposición presentaron hace 3 meses una propuesta llevando el Ingreso Familiar de Emergencia al nivel de la línea de pobreza que el propio gobierno ha definido, esto es, $369.205 mensuales para una familia de 3 personas y de $ 451.570 para 4 personas. La actual propuesta del gobierno cubriría apenas 62-66% de esa línea de pobreza.

Esta última propuesta del gobierno muestra avances respecto de las anteriores en apoyo a las familias y a los municipios; en el caso de los trabajadores con suspensión temporal del contrato de trabajo, crece la tasa de reemplazo del salario al 50% en los trabajadores con contrato definido y a 40% para un plazo fijo. En materia de reactivación, propone subsidios y créditos tributarios a la contratación; mejora en el margen el apoyo tributario a las pymes. Sin embargo, se insiste en una ineficaz estrategia a cuenta gotas.

El gobierno asigna más recursos a la futura reactivación que al control de la pandemia y al ingreso de las familias más afectadas. Controlar la pandemia exige una cuarentena efectiva, lo que sólo funcionará con ingresos que permitan que las personas cubran sus necesidades, sin salir de sus casas. Mientras antes controlemos la pandemia, antes podremos abordar la reactivación. La lucha contra la pandemia se juega en los próximos 3 meses. Una mal entendida austeridad fiscal obligará a un mayor gasto fiscal, haciendo más difícil la reactivación y afectando los ingresos fiscales futuros.

El Foro propuso en marzo un programa fiscal de US$ 12.000-15.000 millones para abordar la crisis sanitaria y los cuatro ejes de un programa económico y social: apoyo al ingreso de las familias; defensa del empleo; apoyo a las pymes y a los municipios. Pedíamos un mayor esfuerzo fiscal, compatible con la gravedad de la crisis y con condiciones financieras internacionales propicias para un mayor endeudamiento público responsable, sin afectar la gestión macroeconómica. Los principales organismos y medios económicos internacionales insisten hace meses en la necesidad de que los gobiernos eleven su endeudamiento para abordar los desafíos sanitarios y económicos. El mayor endeudamiento que proponemos no iría todo a gasto inmediato; parte importante de esos recursos financiarán la reactivación, a un costo que hoy es bajo.

Nuevamente el gobierno llega tarde y desenfocado. Tarde, porque lo positivo de su propuesta (más recursos para las familias y sin que decrezcan en el tiempo) urge hace varios meses. Desenfocado, porque se preocupa más de la opinión de las calificadoras de riesgo que de apoyar a las familias y porque su propuesta económica no dialoga con las medidas sanitarias necesarias para controlar la pandemia.

Nos preocupa además que introduzca un compromiso para no levantar nuevas solicitudes de gasto, como si fuese posible establecer un límite administrativo a la evolución de la pandemia y a sus impactos económicos y sociales. El documento además establece que, a partir de mayo 2022, se inicie convergencia fiscal estructural y estabilización de la deuda, sin aludir a modificaciones tributarias. Esto es muy grave pues el Ministro Briones o proyecta crecimientos del 6% o está anunciando una restricción fiscal de varios años para el próximo gobierno, cerrando espacio a una agenda social post-pandemia y a una inversión pública que apoye la reactivación. El gobierno sigue sin escuchar. Esperamos que recapacite.

9 de junio, 2020